Idea recogida de Profe de español.de
Si yo fuese el cumplidor de deseos,
me encargaría de que a todas las personas que lanzasen una moneda a la fuente
se les cumpliese su deseo.
En vez de conceder el deseo a través de tubos y máquinas, lo
concedería en persona e interactuando previamente con la persona, para que me contara su deseo, el motivo, por el que lo pide…
Y después de que me lo contara,
yo analizaría si debía concederle el deseo o no.
EJEMPLO: Si una
persona pide un deseo material, cuando tiene muchas cosas, le concedería el
deseo a otra persona que de verdad lo necesitase.
Después intentaría convencer a esa persona de que no tendría que pedir tantas cosas materiales y encargarse
mejor de su felicidad y de los demás.
Para conceder los deseos,
utilizaría un atuendo mágico, y también utilizaría una varita mágica especial
que me indicase si la persona a la que le
cumplo el deseo es buena o no.
Cada noche, con mi
varita mágica lanzaría fuegos artificiales para animar a la gente.
También haría a la gente la persona más feliz del mundo por un
día.
Haría que suene sonara su canción
favorita por la radio. También le regalaría entradas gratis para un concierto
de su grupo de música favorito, entradas para el cine para ver la película que
más le guste, lograría que pase un día entero
con su ídolo, salud para toda la vida, viajar al país que más le guste, el amor
de todos sus amigos y su familia y viajar al espacio.
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